La contaminación por mercurio derivada de la minería artesanal del oro es un grave problema ambiental y de salud humana que afecta a comunidades y ecosistemas en áreas importantes en el sur de Venezuela La actividad reunió a especialistas de Perú y Venezuela, quienes apuntaron los efectos sobre los ecosistemas y sobre la salud y desarrollo económico y social de las comunidades autóctonasVenezuela mineria ilegal 11

 

Heidy Ramírez S.
Foro Social Mundial Temático Venezuela

El pasado 21 de febrero se llevó a cabo en Caracas, el foro Contaminación por Mercurio en la Guayana Venezolana, en el marco del programa Diálogos para la acción. Esta actividad estuvo liderada por la Red de Organizaciones Ambientales de Venezuela (Red ARA) con el apoyo de la Fundación Avina. La iniciativa pretende elaborar un documento final de soluciones para este conflicto, donde se indiquen acciones para mitigarlo.

No obstante los representantes de las comunidades indígenas presentes fueron enfáticos en mantener su solicitud de que sea erradicada por completo la minería. Mayraleno Cortés, integrante de la etnia yekuana y de la asociación civil Kuyujani que representa a 49 comunidades de la cuenca del río Caura, hizo un recuento, que ya promedia más de diez años, de todas las acciones emprendidas para este objetivo. A su criterio debe cesar el ingreso del mercurio a los ecosistemas, lo que se logra prohibiendo tanto la minería artesanal como la industrial. En un estudio solicitado por los grupos autóctonos en 2010, se encontraron altos niveles de mercurio en los pobladores, resultado de la ingesta de pescado, principal producto de consumo.

Frente a este hecho al cual se suma la degradación de los bosques, la disminución de especies y la afectación de las fuentes de agua, se solicitaron acciones como la medición de concentración de mercurio en el agua y en lo peces, el desarrollo de campañas de concientización de las comunidades sobre la minería (ya que muchos indígenas se suman a la actividad), la salida de los mineros extranjeros, un mayor apoyo de los organismos de seguridad del Estado y la atención a las peticiones que se han hecho formalmente a la Asamblea Nacional.

¿Mitigar o erradicar?

Judith Rosales, de la Universidad Nacional Experimental de Guayana, recordó que la preocupación es mundial. Otros países asiáticos, sureños y centroamericanos se ven afectados por la explotación del oro. El año pasado se firmó la Declaración de Lima, en el marco del Tratado de la Cooperación Amazónica, donde ocho países latinoamericanos se comprometieron a analizar la problemática. Existe también la GSF (guian a Shield Facility), un mecanismo de gestión para apoyar naciones que forman parte del Escudo Guayanés. Rosales concluyó diciendo que la posibilidad de mitigar los efectos de la contaminación mercurial con la ayuda de la tecnología, que puede disminuir el impacto hidráulico además de la acción de vincular a las poblaciones a actividades económicas sustentables como el ecoturismo.

El mercurio es tóxico
Salvador Penna, profesor de la Universidad de Oriente e investigador de salud, enfatizó que este metal pesado es tóxico y se incorpora fácilmente a los tejidos. Sus efectos son variados y mayores en la población más joven. Puede causar ansiedad o estado letárgico al afectar el sistema nervioso central. En los sueños adyacentes a los reservorios de agua hay mercurio, en las plantas, peces y aves que luego son consumidos por el hombre. En la actualidad, en estudios realizados en el Bajo Caura, se ha encontrado que más de 60% de las personas tiene niveles de mercurio superiores a los admisibles según los estandares de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según Penna, se debe: erradicar las fuentes de mercurio, realizar despistajes y capacitar a personal médico para la atención de pacientes contaminados.

Materia de geopolítica

Antonio Machado Allison, profesor de la Facultad de Ciencias y miembro de la Academia de Ciencias Físicas y Matemática de Venezuela, lamentó que la opinión de los académicos sea siempre tomada como tal y no como un aporte netamente técnico y contundente de problemas reales que atañen al país. Para Allison, el panorama es desalentador: aumentos de las cargas de sedimentos a los ríos, disminución de la calidad de las aguas, destrucción de hábitats naturales, pérdida de la biodiversidad acuática y afectación del hombre. Habría que pensar, según su criterio, en que además se trata de un problema geopolítico. Que las poblaciones río arriba cuiden y conserven las aguas que luego consumirán las poblaciones río abajo forma parte de los compromisos y políticas conjuntas que deben definirse entre estados limítrofes.

El post-extractivismo

En teleconferencia desde Perú, el Dr. Carlos Mongue, coordinador regional para América Latina del Revenue Watch Institute, expuso la preocupación sobre el papel de las economías del continente, que parecieran estarse convirtiendo en proveedores de minerales de exportación, alimentando los procesos de transformación de las clases medias de Indica, China y otras naciones en crecimiento. "Estamos aportando recursos fósiles y emitiendo gases". Su propuesta, que supone un gran cambio de paradigma, invita a pensar en América Latina tal vez como un gran proveedor de agua fresca y de conocimiento en materia de biodiversidad. "Deberíamos tener un nuevo rol. Ser la Arabia Saudita de la producción de oxígeno". Mongue alentó la idea de iniciar la crítica sustantiva de la opción extractivista y proponer una matriz energética limpia, un cambio cultural de la forma de acercamiento del hombre a los recursos humanos desde un paradigma más sustentable y menos utilitario.

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